Leo dos noticias, aparentemente inconexas. La primera es que casi el 50% de los españoles no distingue entre el jamón ibérico y el serrano. La segunda es que el paro es el primer problema en opinión de mis compatriotas con más del 75% , dato que se ha más que duplicado en los últimos dos años, seguido de la situación económica en general que obtiene la medalla de plata con casi el 50% .
Lo que la primera noticia no explica con detalle es si el porcentaje de los que no distinguen un jamón de otro ha disminuido frente a la anterior medición. Apuesto a que sí. ¿Cómo vamos a distinguirlo con lo poco que lo catamos?
Me imagino que si la prueba de paladar nos la hicieran sobre la diferencia entre, pongamos, la mortadela y el choped, el porcentaje sería próximo al 95% , ocupando ese 5% los que sí distinguen perfectamente entre el jamón bueno del menos bueno. Respecto a la noticia del paro, tristemente no hace más que reflejar la dureza de la situación real de nuestros bolsillos.
A pesar de estar escuchando, con más intensidad estos últimos días, que la cosa va poco a poco mejorando, la tozudez de la realidad dice precisamente lo contrario. Los discursos están bien pero no sirven para que cambiemos nuestra realidad, son sólo palabras, y eso es algo que los gobernantes parecen no entender.
Está muy bien tratar de garantizar las protecciones de los parados, pero quizá convendría escuchar a los españolitos de a pie qué necesitan. Quizá estén pidiendo inversiones de envergadura, que lleguen de verdad los créditos a familias y empresas, ayudas a los empresarios para animar a la contratación, facilidades en la creación de pequeñas empresas o autónomos, o al menos, que entre los gobiernos locales y el central, no se empeñen en subirnos los impuestos para que la cuesta no sea aún más dura. Ese puede ser un comienzo para que cada vez sean más los que distingan el jamón ibérico del serrano.
fuente/cope.es
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios.